CARREREADNO LA CHULETA

Por Ronay González
EL HARAGÁN DEL PLANETARIO

El planetario debería ser muy diferente. Es un lugar bien equipado, útil, funcional, y hasta encantador, como pocos en esta ciudad, pero a últimas fechas se ha convertido en algo muy similar a lo que era antes de su construcción: un lugar abandonado.

Hace algunos meses con mucha emoción pude estar en sus instalaciones y hasta eso el personal es amable, hace lo que puede, pero no basta, ese lugar necesita difusión, actividades, visa, y ni siquiera hablo de algo muy sofisticado, con poco se podría hacer mucho.

Un lugar así era para tenerlo atiborrado de gente, de estudiantes deseosos de ver las proyecciones en el domo, de niños despertando su curiosidad científica, con constantes y variadas exposiciones, pero no, la poca gente que va es por el amor que le tiene de tiempo atrás.

Óscar Ballinas es el encargado de el planetario de Tapachula, bueno, es el que cobra como tal, y se supondría debería ser capaz de que este lugar brillara como se merece, él que se autonombra un hombre defensor de la cultura, está acabando con uno de los pocos espacios culturales que hay en esta ciudad.

Según él (y los contados cuates que le quedan) representa a los escritores de la zona y es un luchador aguerrido que le ha reclamado a los gobiernos en turno la aportación a la cultura; y no niego que ha hecho un par de declaraciones, pero visto está que es de los que les gusta vociferar, pero cuando él tiene la oportunidad, las riendas, la solución, nomás no da el ancho. Llegó y se durmió.

Ha sido candidato a presidente municipal en un par de ocasiones ¿se imagina? Si con el planetario que no mide ni una manzana no puede, cómo nos iría con él dirigiendo a todo el municipio, capaz que mejor nos borran de los mapas.

El planetario lo tiene todo para ser productivo, atractivo, único, pero no hay nada nuevo y así no se puede, según él siempre ha criticado los resultados mediocres en la cultura, y es exactamente lo que él está haciendo, pareciera que es un pasatiempo para él y no un compromiso.

Recuerdo vagamente aquel Óscar Ballinas que se puso un pasa montañas en un desfile, o cuando leía temerarias cartas donde se desgarraba la ropa pidiendo atención a la cultura, que hasta temblaba cuando hablaba de los escritores de la Costa. Pasó el tiempo y luego vi a un Óscar que hablaba pestes de un casino al que por cierto iba casi diario, un Óscar que en un foro despotricaba y en el otro aplaudía el mismo tema. Ahora veo un Óscar cobrando por horas nalga en el Planetario.

Supongo debe ser muy cómodo dormir en su oficina, el silencio sepulcral de todas las instalaciones es propicio para ello, pero qué pena, porque debería escucharse el maravilloso ruido de los visitantes, las pláticas, los talleres, a niños sorprendidos, a jóvenes emocionados; no hay nada de eso.

Se le pasó el evento de la luna hace unos días, las lluvias de estrellas, ¡ah! pero no se le ha ido ningún evento político, ni uno solo, y no es que me importe a dónde vaya o para qué, lo que me da tristeza es que el Planetario pague los platos rotos y sea el que salga perjudicado, con él todos nosotros por supuesto, todo por la culpa del haragán que cobra como encargado. ¡Pobre Planetario!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s